Escapadas

Lagunas de Ruidera con niños: un fin de semana sin quejas

Plan de fin de semana en las Lagunas de Ruidera con niños: qué lagunas son cómodas para bañarse, qué rutas aguantan, qué llevar, dónde comer y cómo organizar las horas de calor.

7 min de lectura

La piscina con las cabañas de piedra al fondo

Ruidera funciona muy bien con niños si aceptas dos cosas: que el agua está fría y que la sombra es escasa. Con eso resuelto, es de los pocos sitios donde un crío se pasa el día en el agua sin que haya que entretenerlo.

Este es el plan que mejor funciona, ordenado por horas, y las cosas concretas que conviene saber antes.

Lo primero: el agua está fría de verdad

No es una exageración de folleto. Las lagunas se alimentan de un acuífero kárstico y el agua brota filtrada por la roca, así que está fresca incluso en agosto. Un adulto lo agradece a las tres de la tarde; un niño de cuatro años, a las diez de la mañana, no.

La consecuencia práctica es simple: con niños pequeños, a las lagunas a mediodía, que es cuando el agua está en su mejor momento del día.

El fondo es de roca, no de arena

Esto sorprende a todo el mundo el primer día. Las orillas son de roca caliza y hay zonas con formaciones cortantes.

  • Escarpines o chanclas de agua. No es opcional con niños.
  • Ojo con los escalones. En varias lagunas la orilla baja en escalón y se pierde pie de golpe, sin transición.
  • En la mayoría de zonas de baño no hay socorrista.

Qué lagunas están habilitadas y cuáles no, con detalle, en dónde bañarse en las Lagunas de Ruidera.

El plan de dos días

Sábado por la mañana: paseo corto y tranquilo

Las lagunas altas —Redondilla, Lengua, San Pedro— son llanas, cortas y con el agua siempre a la vista. Una hora de paseo que un niño de cinco años hace sin protestar. Con carrito, no: el suelo tiene raíces y piedra.

Sábado a mediodía: baño

Cuando el agua está menos fría y el sol pega de plano. Sombrilla propia, porque la ribera con árboles se llena pronto.

Sábado por la tarde: piscina o cueva

De cuatro a siete no hay plan bueno en las lagunas en verano. Dos salidas:

  • Piscina del alojamiento, que es la razón por la que compensa reservar con una.
  • La Cueva de Montesinos, que está fresca y les gusta mucho más de lo que uno espera: la historia de Don Quijote bajando atado con una soga se la cuentas por el camino y entran mirando.

Domingo: el Hundimiento y volver pronto

El Hundimiento es corto, tiene pasarelas y hay cascada que ver. Media hora larga. Cuidado con la roca mojada.

Qué llevar (lo que de verdad hace falta)

  • Escarpines para cada niño.
  • Sombrilla. La sombra en las orillas es poca y está pillada a las once.
  • Más agua de la que crees. No hay fuentes dentro del parque.
  • Crema, gorra y camiseta de licra para el rato largo en el agua.
  • Toalla de más, porque acabarán mojados dos veces.
  • Ropa de abrigo fina si vais a la cueva.

Los meses buenos para ir con niños

Junio y la primera mitad de septiembre. Hay menos calor, menos gente y no hay problema de aforos. Agosto es el mes con el agua más agradable pero también el de las colas y los aparcamientos cerrados a media mañana.

El detalle mes a mes está en cuándo ir a las Lagunas de Ruidera.

Comer con niños por aquí

La cocina de la zona es contundente —gachas, migas, cordero— y no siempre es lo que un niño quiere a las dos de la tarde. Dos soluciones que funcionan:

  1. Cocinar en el alojamiento al menos un día. Barbacoa por la noche resuelve la cena y les entretiene.
  2. Comer pronto. A la una y media hay sitio; a las tres, en agosto, no.

Todo lo de las comidas está en comer en Ruidera sin improvisar.

Por qué compensa una casa con piscina

Con niños, el día tiene dos mitades: la de la mañana, que es del parque, y la de la tarde, que es de estar cerca de casa. Si la piscina está a treinta metros del porche, la tarde se resuelve sola y no hay que volver a montar a nadie en el coche.

Nuestras seis cabañas en Ossa de Montiel tienen piscina común de junio a septiembre, césped, jardín y porche con barbacoa en cada casa. Dos son de planta baja, sin escaleras —que con niños pequeños se agradece—, para hasta seis personas; las otras cuatro tienen los dormitorios en la buhardilla, para hasta cinco.

Y si viajáis dos o tres familias juntas, se pueden reservar varias: cada una con su puerta y su cocina, y la piscina y el jardín para todos. Mira las fechas.

Sigue leyendo

Más sobre la zona