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Las Lagunas de Ruidera en otoño: la mejor época

Visitar las Lagunas de Ruidera en otoño: cómo cambia el color del parque, el caudal de las cascadas, qué abre y qué cierra, y por qué octubre y noviembre son los mejores meses del año.

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Exterior de una cabaña entre la vegetación de la finca

En octubre y noviembre las Lagunas de Ruidera se quedan vacías, los chopos de la ribera se ponen amarillos y el agua vuelve a bajar con sonido. Es, con diferencia, la mejor relación entre lo que ves y lo que te cuesta de todo el año. Y casi nadie lo aprovecha.

Qué cambia respecto al verano

Agosto Octubre-noviembre
Gente Aforos y aparcamientos cerrados Aparcas donde quieras
Caudal En su mínimo anual Recuperándose
Color Verde apagado y polvo Amarillos y ocres en la ribera
Temperatura 35 °C y subiendo 18-22 °C de día
Precio del alojamiento El más alto del año La mitad, o menos
Baño No, salvo valientes

La pregunta es si te compensa cambiar el baño por todo lo demás. Si vienes a andar, a fotografiar o a desconectar, no hay color.

El agua vuelve

Después del verano, las cascadas del parque empiezan a recuperar caudal. El Hundimiento, que en agosto puede estar seco o casi, en un otoño con lluvias vuelve a sonar. No llega a lo de abril, pero se ve y se oye.

Esto depende del año hidrológico, no de la fecha: tras un verano muy seco, octubre puede seguir flojo. Va explicado en El Hundimiento y la Laguna del Rey.

El color

Es lo que nadie se espera. La vegetación de ribera de las lagunas —chopos, álamos, sauces— amarillea entre finales de octubre y mediados de noviembre, y el contraste con el agua, que sigue turquesa porque el color viene de los carbonatos y no de la estación, es lo mejor que da este sitio en todo el año fotográficamente.

La mejor luz: primera hora de la mañana, con niebla baja sobre el agua, y la última de la tarde.

Qué hacer

  • Andar mucho. Es el plan. Sin calor y sin gente, las rutas largas por fin se pueden hacer enteras: las seis rutas por dificultad.
  • La vuelta a la Laguna Colgada, que en agosto es un castigo por falta de sombra y en octubre es un paseo de dos horas perfecto.
  • La Cueva de Montesinos, que no depende del tiempo.
  • Los pueblos de alrededor. Villanueva de los Infantes en otoño, sin turistas y sin calor, es otra cosa. Están los ocho planes en qué ver cerca.
  • Setas y caza en la mesa. Es cuando la cocina de la zona se pone seria.

Qué está abierto y qué no

Aquí está el aviso importante: fuera de temporada, en el parque cierra casi todo. Los chiringuitos de las lagunas, el alquiler de kayak y buena parte de la hostelería de Ruidera pueblo funcionan de junio a septiembre.

Lo que sí sigue abierto es Ossa de Montiel, que es un pueblo con vida propia: supermercado, carnicería, panadería y bares todo el año. Es la razón por la que, en temporada baja, alojarse en el lado de Ossa deja de ser una preferencia y pasa a ser lo sensato. Está comparado en dónde dormir en las Lagunas de Ruidera.

Aun así, llama antes si cuentas con comer fuera un día entre semana.

Qué llevar

  • Ropa por capas. De 8 °C a primera hora a 22 °C a mediodía en el mismo día.
  • Calzado con suela, que la hojarasca sobre roca caliza resbala.
  • Cortavientos. En el fondo del valle corre aire.
  • Y la cámara, que aquí sí.

Y al volver, chimenea

Lo que hace que el otoño funcione aquí es cómo acaba el día: se anda seis o siete kilómetros, se vuelve a las seis con la luz cayendo y se enciende la chimenea.

Nuestras seis cabañas tienen chimenea de leña y calefacción, cocina completa y porche propio. La piscina está cerrada de octubre a mayo, y en estos meses no la echa nadie de menos. Somos dos casas de planta baja para hasta seis personas y cuatro con los dormitorios en la buhardilla para hasta cinco, en Ossa de Montiel, en la propia carretera del parque.

Es la época en la que se puede reservar con pocos días y en la que esto cuesta bastante menos que en agosto. Mira las fechas.

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